12 de octubre de 2010


Quiero que vengas, pero hazlo sólo cuando yo no esté. Ven, agarra tus recuerdos y vuelve a irte... pero esta vez vete con ellos. No quiero verte y, si me apuras, te agradecería que sufrieras. Soy mala, ¿no? Claro... por eso sonreías cada vez que nos veíamos, por eso te brillaban los ojos cuando me mirabas...

No hay comentarios: