
Alcolita va de mesa en mesa, anda prodigando su licor, licor de carcajadas y de risas, licor en cataratas de dolor, dolor renovado en cada copa y otra copa colmada de licor. Esa voz narcotizada, esa risa loca de champán, esa mirada paranoica atrapada en este lupanar. El rito prohibido que agoniza con la última copa de licor. Un, dos, tres desfilando... un, dos, tres procesión... un, dos, tres paranoia... y Alcolita sirve otra copa de licor. En cada trago una sonrisa, en cada copa una traición. Alcolita de va de mesa en mesa embriagando a todo el personal, el rito prohibido que agoniza con la última copa de licor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario