Lo que restaba del martes fue nuestro.
Llovió durante la
noche.
Dormíamos.
Despertábamos...
Nos volvíamos a dormir.
Lo acaricié mucho.
Lo vi en todas las formas imaginables.
Tuve miedo de perderlo.
Lo creí más tímido...
Aprendí.
Le enseñé.
Reí con dolor.
Lloré con gozo.
La mañana del miércoles llegó demasiado pronto.
El día anterior pareció un sueño.
Nos comprometimos a repetirlo esa misma noche.
Y yo que creía que esas cosas pasaban una sola vez en la vida....
No hay comentarios:
Publicar un comentario