Sonaban todavía en mi cabeza sus palabras, sus gestos, sus actitudes... su desnudez. EL no hablaba acerca de sus sentimientos. Esquivaba el tema diciendo que su tiempo era escaso y que no le permitía comprometerse con nadie.
- Le creí -
Supuse que el susodicho - conociéndolo como lo conozco- estaría esperando pacientemente una oportunidad; y con sospecha infundada imaginé que ella lo sabía, que aprovechaba esta situación, y que manejaba muy bien el asunto, puesto que la relación - sea cual fuere- llevaba más de un año.
Creyendole , no gane ni perdi mas que un silencio eterno -
¡Dejáte de joder, cclaudia !
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