22 de agosto de 2012
Entonces yo les comento que vos
derrochas dulzura, y ese rasgo en tu hermosura produce una envidia sana. Menos mal que no les cuento lo que hacemos en la cama. Me enloquece tu mirada, me atropello con tus labios y entre salivas resbala el mensaje de los sabios.En este juego convexo tu espalda eclipsa mi ombligo. Tu sexo para mi sexo el más milagroso abrigo.Tu espalda contra mi pecho, tus pechos en el espejo que refleja desde el techo pecaminosos reflejos...
º
14 de marzo de 2012

25 de agosto de 2011
y te busco en el fondo de un bar o en calles de cualquier ciudad. Barriletes de desilucion , todo cambia y también cambio yo , me da miedo saber la verdad , si te encuentro entonces ¿ que veras ?. Dame una esperanza , decime algo mas! ¿ Porque te escondiste? ¿ Y para donde iras? Mandame una carta , si es que te acordas de aquellos días , nuestros nada mas! Pasa el tiempo y te idealizo mas...
16 de agosto de 2011
el amor*
15 de agosto de 2011
pesada mochila del apego*
En conclusion...
Poco importa cuanto acumulemos, o a cuanto o a que nos aferremos, finalmente el tiempo hara su trabajo y todo eso sera arena.
Sin duda, muchas veces pudimos haber actuado de otra manera , pero accionamos del modo en que lo hicimos y esta es la verdad de nuestra vida , la razon de nuestro ser actual. La pregunta para responder no es "Que otra cosa pudimos haber hecho entonces" o " Que hubiera pasado si...". La pregunta que cuenta es QUE HAREMOS HOY Y COMO LO HAREMOS. Se trata de observar el pasado , sin ira y sin autocompasion , con la perspectiva del presente y no de enterar el presente en el pasado. ASI SE ALIGERA EL PESO DE LA MOCHILA Y SE HACE POSIBLE SEGUIR A N D A N D O ...
9 de agosto de 2011
Mezclo personalidades, momentos, tiempos y así mi amor se vuelve atemporal: sin poder distinguir lo que fue y dejó de ser, de lo que nunca será. Tengo la admirable (¿despreciable?) capacidad de borrar lo malo y recordar los momentos gratos. Así, aún después de escribir atrocidades acerca de él, puedo llamarlo por teléfono y hablar como si nada, con voz de enamorada y suspiros cariñosos. Sí, es lamentable. Por eso me costó tanto despegarme de él, por eso escribo: no quiero olvidar. Quizás hasta tenga memoria selectiva: archivo solamente los documentos, pensamientos, fotografías, escritos y demás, que me hagan recordar los buenos tiempos. Mi imaginación siempre fue más fuerte que mi racionalidad cuando se trata del “amor” o lo que sea que ésto es. No sería raro tampoco pelear con él y no recordar porqué. Ya dije: no puedo acordarme de las cosas malas, esas razones se disuelven en mi cabeza, no las encuentro; se arrinconan empolvadas en algún lugar de mi cerebro.Erotomanía, la sufro. Soy consciente de eso, pero solamente cuando me aíslo, me alejo y me desdoblo. Sólo así puedo entender que quizás no es tan importante, no es tan trágico o que tal cuestión no merece mi muerte. Sólo cuando me veo desde afuera… y en general cuando logro un desdoblamiento ya es demasiado tarde para tomar decisiones. Con seguridad ya las tomé y sin duda erróneamente. A veces, pocas veces, tomo consciencia de la irracionalidad de lo que hago, de la impotencia que encarno, de lo patético de mis actitudes y comienzo a pensar: situaciones, hipótesis, electricidad, etc.… y eso me hace odiarlo. No puedo ponerme en mis propios zapatos. Como si esa noche de sueños rotos me hubiera borrado todo registro de empatía conmigo misma. Al despertar la pena aparece reducida y hasta minimizada. Yo vuelvo a ser el feliz arlequín que alegra la vida de los otros y comienza una vez más todo cuando me doy cuenta de que no es suficiente para mí, que necesito más, que no estoy bien.Mi psicólogo más tarde me obligó a no desentenderme de mi pena: "y vas a venir, aunque supongas que es algo resuelto. Con vos es siempre lo mismo. A un momento estás muriendo y al día siguiente, como lograste taparlo (ahogarlo, al sentimiento de muerte súbita), hacés como si nada hubiera ocurrido, olvidando el asunto por completo". Siempre ahogo mis sensaciones, mis deseos, mis sentimientos, mis miserias y alegrías. Lo suprimo todo, eternamente, porque a tiempos es menos doloroso dejar de sentir. Cuando dejo de sentir empiezo a pensar. Me hago preguntas racionales y me contesto sin mayores problemas. Y la vida es así: fácil, cerebral.
Muchas despedidas están llenas de promesas vanas, estoy segura que en alguna de ellas nosotros habremos mentido. Quien no haya mentido, quien esté libre de culpa que tire la primera piedra, (pero que no tire a dar). Porque las despedidas tienen un protocolo que hace necesario mentir para no sentirse culpable o responsable del fracaso que supone que el amor se acabe. ¿Sabes qué es lo peor del amor cuando se acaba?, que se acaba. Y aún así nosotros intentamos evadir la culpa y mentimos, y seguimos mintiendo y somos capaces de ir mas allá y decimos: "No te preocupes, si yo estaré bien. Yo lo que quiero, lo que siempre he querido es que seas feliz y además la tipa con la que te vas es una tipa de puta madre". Y bueno, tú y yo sabemos que no es cierto. Que no van a durar ni dos meses y más con el carácter que tiene ella. Y nos estaremos preguntando si la llevará a los mismos sitios a los que te llevaba a ti, si se dirán las mismas mentiras, si se enfadarán por las mismas cosas y lo que es peor, si se reconciliarán de la misma forma. Y te rebanas los sesos preguntándote que ocurrirá y qué pasara y en fin. Pero ya está bien, si él se va cultivemos el odio, declaremos la guerra porque no sé, quizá nos sintamos mejor. Aunque yo creo que no.. yo creo que como todas las canciones de amor ésta también está llena de mentiras y cuando decimos "Si él se va", lo que queremos decir es que si te vas que no sea muy lejos ni por mucho tiempo."
4 de agosto de 2011
Mirenmen acá estoy tirado en esta cama de hospital , no se lo que paso , de pronto me maree , si solo cinco vinos me tomo... El doctor me quiere rescatar , me pide que yo deje de escabiar , no se que voy hacer , sin vino esto a mi no me puede suceder .... Mirenmen aca estoy recuperandome para ir a escabiar , esto no lo aguanto mas , me quiero ir a tomar si no me dejan ir me voy a escapar... No me puedo rescatar , tmpp quiero dejar de tomar, seguimos la gira hasta la mañana♥

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los por qué, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.
Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente…
El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú… Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentamente, envenenarte y amargarte.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas" por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones? , ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.
Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.
Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Por eso cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.
Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!






